Tatuaje tahitiano

Fue en el siglo XVI con Magallanes, cuando los europeos llegan a las islas, y de inmediato se sienten fascinados por su naturaleza salvaje y sus pobladores. Pasarán varios siglos hasta que todas las islas pertenezcan a Francia, pasando a llamarse en 1958 la Polinesia Francesa.

Si viajas a la Polinesia Francesa encontrarás por doquier vestigio de las civilizaciones más antiguas. Prueba de ello son los tiki o estatuas de piedra y los me’ae y paepae, lugares religiosos y sagrados formados por piedras erguidas que forman estructuras piramidales, que pueden verse en todas las islas.

Algo muy típico de los tahitianos son los tatuajes corporales, cargados de significados ancestrales y que ahora lucen muchos habitantes de la isla con orgullo.

Decir también, que grandes personajes de la historia vivieron y se inspiraron en estas islas para crear sus obras. A todos nos viene a la mente las famosas pinturas de Paul Gauguin, o el libro de Robert Louis Stevenson, En los Mares del Sur. Marlon Brando, actor estadounidense, compró el atolón de Tetiaroa tras el rodaje de “Motín a bordo” (1961). Se casó con la protagonista de la película, la tahitiana Tarita Teriipaia. Y así, podríamos enumerar a muchos otros.

Los bungalows sobre pilotes fueron inventados en Las Islas de Tahití en 1967 y se han convertido en la quintaesencia del paraíso del Pacífico Sur. Una estancia en un bungalow sobre pilotes es una experiencia de esas que “uno no puede perderse”. En un bungalow sobre pilotes tienes acceso directo a las célebres lagunas azules de Tahití desde un muelle privado, junto con todas las comodidades y servicios de un hotel de primera categoría.